Perdí a una persona hace tres años, con la que veía el mundo a nuestra manera.
Ya ha pasado el suficiente tiempo para, meditar y organizar las cosas de dentro. Pero lo que no ha cambiado, es el sentimiento de volver a vivir y recorrer el mundo acompañado.
Cumpliré en breve 52 años, mis hijos vuelan solos y dispongo de una vida tranquila, equilibrada y organizada.
No quiero problemas, ni personas con adicciones. Yo he pasado mi penitencia y si encuentro a alguien similar perfecto, de lo contrario toca seguir viviendo.
Tengo por costumbre contestar a los correos, que tengan un poco de fondo más allá de un hola o de dónde eres. Almenos intenta sorprenderme con mínimo de dos párrafos.
Gracias por tu tiempo. Saludos